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12 de febrero de 2018

Saal: prueba de cuadro personalizado


Pues por aquí andamos de nuevo para dar mi opinión acerca de uno de los productos de Saal Digital. En este caso, y como siempre gracias a un cupón de prueba ofrecido a través de Instagram, he tenido la ocasión de comprobar otro de sus productos: los cuadros personalizados.

En este caso me ha venido a pedir de boca, pues andaba con la idea precisamente de imprimir una de mis últimas fotos, una panorámica de la Dársena de A Coruña:

Dársena (A Coruña)

El proceso de petición y maquetación es idéntico al del álbum digital, producto que ya había pedido y valorado satisfactoriamente con anterioridad (aquí y aquí).

Empezando por el final, veamos el producto acabado:

Resultado final

La primera impresión, que según dicen es la que cuenta, es muy buena. El nivel de acabados y el tacto me ha sorprendido muy gratamente y la reproducción de colores, aún no siendo exacta, es muy satisfactoria, quizás carente de un poco de contraste y brillo. Aunque, para ser justos, probablemente la diferencia sea más culpa de la calibración de mi monitor que del acabado de impresión.

La propia web de Saal ofrece también la opción de descargar el perfil ICC para calibrar el monitor del tal manera que nos ofrezca una visión lo más realista posible del acabado final. En mi caso, descubrí esta opción una vez realizado ya el pedido, pero es justo reconocer que, una vez cargado el perfil ICC, los resultados en pantalla son prácticamente idénticos a los del producto final, aunque sigo echando en falta un poco más de contraste o enfoque.

El acabado escogido es de Aluminio Dibond. Había otras opciones: metacrilato, aluminio dibond butlerfinish, panel de pvc, galleryprint y fotolienzo. Para todas ellas se pueden leer sus características y precios de partida claramente detallados en la página web de SaaL.



Cuadros personalizado: tipos de acabado

A la hora de escoger tamaño de impresión la lista es interminable. Agrupadas por formatos (2:3, 3:4, 4:5, panorama y cuadrado) aparecen diferentes opciones de tamaños prefijados, cada una con su precio. Por si eso no fuese suficiente, es posible escoger la opción de formato personalizado permitiendo especificar una anchura y altura concreta para la que se nos proporciona de forma instantánea el precio. En mi caso esta fue la opción escogida, especificando un tamaño de 60cm x 30cm.

La propia aplicación nos indica además el nivel de calidad de la imagen escogida para evitar seleccionar imágenes que carezcan de resolución suficiente para el tamaño de impresión escogido.

En cuanto a la forma de colgar, existen también varias alternativas a la hora de realizar el pedido: desde el más económico colgador estándar (que se pega por la parte trasera del cuadro dejando disponibles los enganches para colgar en la pared), hasta un bastidor de aluminio (con el plus de que genera una separación entre el cuadro y la pared) o los soportes atornillables.

Sistema de sujección estándar
En el paquete vienen también 2 gotas de plástico para colocar en la parte inferior del cuadro a modo de separadores.

Los plazos de producción y entrega se han ajustado a lo especificado durante el pedido (2-3 en el primer caso y 4-5 en el segundo). En concreto ha tardado 10 días, pero cogiendo fin de semana, ola de frío y carnavales por medio :) con lo que se han alargado algo de más los plazos de entrega, no así los de producción.

En cuanto al envío, este puede rastrearse con un enlace proporcionado en la propia web de gestión de pedidos. En mi caso, el pedido fue entregado por mrw y esta web redirigía a la propia aplicación de tracking de mrw, que no brilla precisamente por la claridad de sus informaciones. Mucho paso por plataforma X, por plataforma Y... pero ni fecha tentativa de entrega ni nada que se le parezca. 

El paquete ha llegado correctamente protegido por una caja de cartón externa, en apariencia lo suficientemente rígida. Dentro de la caja el cuadro venía envuelto en plástico y con una capa protectora bajo la cara pintada. Además el cuadro estaba sobre más láminas de cartón que deberían de protegerlo ante cualquier eventualidad surgida en el transporte.  En este punto, todo perfecto.

Protecciones de transporte
En resumen, 100% satisfecho tanto con el proceso de petición como con el de los acabados finales. Las discrepancias de color existen, pero en absoluto son para desmerecer el producto. Sólo son apreciables, y muy vagamente, viendo a la vez el cuadro y la imagen original.  Teniendo delante únicamente el cuadro la sensación es de un acabado y color perfecto.

8 de febrero de 2018

Sincronizando la hora en máquinas virtuales

Érase una vez, un problema que salta en dónde menos te lo esperas...

Pongamos que se tiene que compilar un programa para 32 bits en una máquina de 64 bits. La solución rápida, directa y en principio sencillísima es crear una máquina virtual, instalar allí un sistema operativo de 32 bits y el compilador en cuestión. 

Primer problema: si la fecha de la máquina virtual es la actual, el compilador protesta porque la fecha de finalización de soporte ha sido sobrepasada y no te deja iniciar siquiera el proceso. Grandes males, grandes remedios: cambiamos la fecha de la máquina virtual haciéndole creer que está dentro del periodo de validez y listo.

Segundo y gran problema... por mucho que insistamos en hacer esto, resulta que la máquina virtual y la máquina anfitrión están puestas de acuerdo para sincronizar la hora, con lo que nuestro gozo en un pozo.

La solución en este caso no es trivial ni obvia, así que para no olvidarse ahí va por escrito:

1) Es necesario instalar las Guest Additions en la máquina virtual (trabajo con Virtual Box)

2) Detener el servicio VBoxService.exe en la máquina virtual (Host (Ctrl Dcho) + Alt +Sup) y eliminarlo del registro con VBoxService -u

3) Volver a registrar el servicio, pero deshabilitando la sincronización horaria:

sc create VirtualTimex binpath="c:\windows\system32\VboxService.exe --disable-timesync" type=own start=auto

Y sin embargo se mueve...

Parece que son puntos luminosos fijos en el cielo, pero nada más lejos de la realidad: las estrellas no paran de moverse a lo largo de la noche.

Bueno, hablando con propiedad, es más bien la tierra la que no para de girar con lo que tenemos la ilusión de que son las estrellas las que se mueven.

¿Y cómo es este movimiento aparente? Pues entorno a un punto imaginario que se corresponde con la prolongación del eje de giro de la Tierra. 

Esto es relativamente fácil de visualizar si imaginamos que estamos situados exactamente sobre el eje de giro de la Tierra (a unos 23.5º del Polo Norte) y mirando perpendicularmente hacia arriba. ¿Qué ocurriría? ¿Qué veríamos? Pues que todas las estrellas girarían entorno a nuestra vertical acompañando el giro de la tierra.

En el hemisferio norte si prolongamos este eje de giro hacia el infinito tenemos la suerte que prácticamente coincide con una estrella: la Estrella Polar. Por lo tanto, las estrellas realizarán su giro entorno a ella. En el hemisferio sur no tienen esa suerte de contar con una estrella, al menos visible a simple vista, que marque el polo sur celeste.

Evidentemente, situados sobre el eje terreste, la Estrella Polar estaría situada justo sobre nuestra cabeza, con un ángulo 90º grados sobre el horizonte, pero a medida que se vaya modificando nuestra latitud también varía su posición. Así, cuando más cercanos estemos al ecuador, más baja será la ubicación de esta estrella en el firmamento, estando a nivel del horizonte sobre el mismo Ecuador. Concretamente, la Estrella Polar tendrá la misma altura en el cielo que la latitud (distancia en grados al ecuador)  del lugar desde dónde se esté realizando la observación.

Y esto... ¿nos lo creemos o podemos comprobarlo por nosotros mismos? Pues nada más fácil: basta con hacer una foto. Un poco especial, sí... pero una foto al fin y al cabo: una fotografía circumpolar
.
En una entrada previa (aquí) ya expliqué más o menos los parámetros de la cámara. Resumiendo: colocar un ISO bajo para no generar más ruido que el imprescindible en la toma, un diafragma intermedio (e.g. f/8) para tener la imagen en unos parámetros de nitidez ideales y ajustar el tiempo de exposición para que la iluminación sea la adecuada (lo habitual serán un par de minutos). Para iluminar el primer plano, o bien usaremos linternas -en la primera de las exposiciones- o bien dejaremos esa tarea a la luz de luna como en la imagen anterior. Una vez configurada la cámara, basta con hacer una secuencia de fotos (cuantas más mejor) y luego unirlas en Photoshop o en algún programa tipo startrails para dejar al descubierto el camino seguido por cada estrella alrededor de la Estrella Polar.

Circumpolar sobre Penas de Rodas (Outeiro de Rei - Lugo)

Encoro de San Xoan (Guitiriz)
Paseo de los Menhires (A Coruña)


A modo de curiosidad, la primera de las imágenes anteriores está tomada en un lugar, cuando menos, espectacular: Penas de Rodas, en Outeiro de Rei (Lugo). Lo sorprendente del lugar es que las dos imponentes piedras de granito están cuidadosamente orientadas de acuerdo a criterios astronómicos. Así, coincidiendo con el solsticio de verano, el sol se pone exactamente entre ambas rocas (ver imagen) y en el solsticio de invierno es la salida del sol la que coincide entre ellas. ¿Demasiada precisión para ser casualidad?

Solsticio de Verano en Penas de Rodas
Evidentemente, tratándose de Galicia, tampoco podía faltar la leyenda asociada al lugar :) Y es que según estas leyendas, recogidas por el poeta Manuel María, el interior de las piedras está relleno de oro y alquitrán. Si alguien se aventurase a romperlas y abriese la de alquitrán, éste inundaría toda la zona.

13 de enero de 2018

Frases para recordar

No hay reglas para las buenas fotografías, solamente hay buenas fotografías 

Una verdadera fotografía no necesita ser explicada ni expresada con palabras

Ansel Adams, Fotógrafo

26 de octubre de 2017

Las horas de la fotografía

La luz es la parte crucial de la fotografía. Y la luz, evidentemente, va variando a lo largo del día. Tanto en cantidad como en cualidades. Así, en función de que tipo de luz nos encontremos podremos hablar de diferentes zonas horarias que ofrecerán uno u otro tipo de fotografías.

Las más conocidas son las conocidas como Horas Mágicas o los crepúsculos y pueden definirse en función de la posición del Sol con respecto al horizonte:

Por una parte, existen 2 horas mágicas (que se repiten al amanecer y al anochecer), denominadas Hora Dorada y Hora Azul.

  • Hora dorada
    • El sol está entre 6º por encima del horizonte o -4 por debajo
    • La luz suele tener una tonalidad rojiza o anaranjada.
    • Al tratarse de una luz suave, difusa y con escaso contraste es ideal para fotografía de paisaje
Atardecer y Hora Dorada
  • Hora azul
    • El sol se ubica entre 3º y 6º por debajo del horizonte
    • En este intervalo de tiempo el cielo se tiñe de azules intensos, con una fuerte saturación.
    • En su inicio (a la tarde) puede observarse un gradiente de azules a naranjas justo por el lugar en el que se acaba de poner el sol. Lo mismo ocurre en su finalización, cuando se trata de la salida del sol.
    • Además, si estamos interesado en fotografía nocturna, es el momento ideal para tomar fotografías de los elementos del primer plano (o del suelo en su totalidad). De esta manera, la cantidad de luz es mayor y se posibilitan exposiciones más cortas a la vez que la imagen resultantes ya tendrán una tonalidad nocturna ideal para posteriormente hacer una fusión con una imagen expuesta para las estrellas durante la noche. 

Hora Azul + Crepúsculo Civil

Por otra parte están los crepúsculos, o los intervalos de tiempo que transcurren entre el día y la noche. Es decir, los amaneceres y los anocheceres.

  • Crepúsculo Civil
    • El sol está entre 0,83º y 6º por debajo del horizonte
    • A pesar de que ya se ha puesto el sol (o todavía no haya salido) existe todavía la suficiente luz para ver y distinguir los objetos y para apreciar claramente el horizonte.
    • En el anochecer, las luces del Oeste (por dónde se pone el Sol), las nubes estarán rojizas-anaranjadas, mientras que al Este  predominarán los tonos azules.
    • Dependiendo de la estación del año y la ubicación, el crepúsculo durará entre 20 y 30 minutos.
    • Al anochecer, al final del crepúsculo civil comienzan a verse los objetos celestes más luminosos: Venus, Sirio..
    • Suele ser un buen momento para fotografiar la Luna y tener Luna y paisaje correctamente expuesto. Esto es así, puesto que todavía el paisaje está iluminado por la luz solar indirecta y la luna, al salir por el horizonte, aún no será excesivamente brillante.
Crepúsculo Civil

  • Crepúsculo Naútico
    • El sol está entre 6º y 12º por debajo del horizonte
    • Empieza a oscurecer considerablemente y aumenta el número de cuerpos celestes visibles y a difuminarse el horizonte.
    • En este momento es complejo fotografiar luna y paisaje en una sóla toma por el excesivo rango dinámico, pero sí será factible realizar siluetas aprovechando la luz de la luna

  • Crepúsculo astronómico
    • El sol está entre 12º y 18º bajo el horizonte
    • El cielo se oscurece y se ven muchas más estrellas, aunque algunos elementos como nebulosas o galaxias son aún complicadas de observar.
    • Todavía pueden observarse restos de luminosidad por la posición en la que se ha puesto el Sol.
    • Es el momento ideal para la fotografía de la Vía Láctea, sobre todo si coincide con luna nueva o ausencia de la misma.
  • Noche
    • El sol está por debajo de los 12º con respecto al horizonte
    • La oscuridad, salvando contaminación lumínica o iluminación proveniente de la Luna, es total.
Vía Láctea visible tras el crepúsculo astronómico (las luces del fondo son de poblaciones)

Evidentemente, el inicio y finalización de cada una de las fases varía con la localización y con la época del año. Herramientas como Photopills o ExSate Golden Hour permitirán el cálculo fácil del momento exacto en el que ocurrirá cada una de las fases.

Crepúsculos, hora dorada y hora azul en el amanecer. En el atardecer sería igual, pero ocurriendo en el Oeste, en lugar de en el Este (imagen extraída de www.photopills.com)

    19 de octubre de 2017

    SaaL Digital: valoración producto Album


    Pues un par de meses después de probar los productos de SaaL esta vez he podido comprobar otro de sus productos, el Album en formato apaisado, especialmente adecuado para fotografías panorámicas.



    El proceso de petición del álbum y maquetación del mismo no ha sufrido variaciones, puede consultarse en la entrada previa disponible aquí.

    Así que vamos directamente a valorar el producto recibido.

    En cuanto a la encuadernación, ninguna queja. El acabo externo es en brillo y permite incluir imágenes tanto en la portada como en la contraportada. El programa de maquetación da la opción de eliminar el código de barras (+5€) pero realmente su tamaño es tan reducido que apenas molesta.

    El formato permite abrir las páginas a 180º y que las imágenes queden perfectamente horizontales, sin los molestos pliegues centrales. Punto, importante, a favor del producto.

    En este caso, opté por el acabado en mate de las fotografías, para comparar con el anterior en brillo. Aquí es dónde hay luces y sombras. Por una parte, como era de esperar se reducen hasta casi eliminarse los brillos en las páginas. Además el tipo de papel tampoco deja marca de dedos al pasar las hojas. Por el contrario, los colores carecen de la vida que les da el brillo, pero eso entra dentro de los esperable y natural.

    Sin embargo, y por eso mi sensación ha sido ligeramente agridulce, me han llamado la atención dos aspectos. Quizás influya el hecho de estar más acostumbrado a los acabados en brillo que en mate, pero me da la sensación de que hay algo más que esa falta de vida en los colores...

    Por una parte, se nota una cierta dominante rojiza, más acusada en unos casos que en otros, en algunas fotografías, notándose especialmente los colores verdes ligeramente más apagados de lo esperado.

    Evidentemente, no puede esperarse lo mismo de una imagen digital de una versión impresa, en este caso fotografiada con un móvil. Pero creo que puede apreciarse ligeramente de lo que estoy hablando en las siguientes dos imágenes
    Imagen (capturada con móvil) impresa














    Imagen Original

    Por otra parte, en ciertas imágenes (incluida la anterior) se nota cierta falta de nitidez en relación al archivo original. Da la sensación como si se hubiese realizado un proceso de enfoque a posteriori, no del todo afortunado.

    Así que en resumen, como decía, luces y sombras. La calidad del encuadernado y del papel en general me ha dejado plenamente satisfecho, pero con ciertos aspectos del acabado de impresión, sin estar ni mucho menos disgustado, sí me han dejado en cierta manera disconforme. Quizás haya sido por el acabado mate... pero para el próximo pedido saldremos de dudas :D


    12 de octubre de 2017

    Máscaras a partir de capas de photoshop

    A veces las cosas que parecen obvias se complican sin saber por qué y luego resulta que la solución era más obvia todavía.

    Alguna vez me ha pasado de tener una imagen que quiero usar para enmascarar otra. Lo obvio parecería coger la capa y arrastrarla sobre el área de las máscaras, pero... esto no funciona.

    Cuando era así, hacía usa selección de la imagen, creaba una nueva capa y, con la selección todavía hecha, empezaba a pintar sobre la máscara. Apaño sí, pero chapuza a más no poder. Sobre todo cuando hay una manera mucho más cómoda.

    Así que para hacerlo rápido y bien... basta con seguir los siguiente pasos:

    1) Seleccionar (Ctrl+A) la capa/imagen que queremos que pase a ser una máscara
    2) Crear una capa sobre la imagen que deseamos enmascarar
    3) Quizás el paso menos obvio, pero más importante: pulsando la tecla Alt seleccionar la máscara de capa. Esto hará que se muestre en pantalla únicamente el contenido de la máscara (en principio totalmente blanca o negra, dependiendo de cómo la hayamos creado)
    4) Por último pegar el contenido de la capa en la máscara que tenemos abierta (Ctrl+V)

    Et voilá.... ya tenemos la capa convertida en una máscara de capa.